Plato de 6 quesos para degustar con calma y mermeladas


A veces comemos en pocos minutos un plato que nos ha costado horas preparar. Es así con muchos sabores y presentaciones y lo admitimos. Así que si nos inventamos platos lentos tampoco es mala idea. Y este puede ser uno de ellos. El fundamental es lograr muchos sabores diferentes en un mismo plato lo que obliga al comensal a comer más lento de lo habitual, pues necesita saborear y ver diferencias. Unas alubias blancas deliciosas se comen a cucharadas, todas iguales hasta acabar. Poco tiempo. Así que hay que jugar con carnes, viandas o incluso piparras y guindillas, para disimular y lograr algo más de tiempo.

Este plato es una degustación de quesos pero acompañado de algunos condicionantes que lograr en el comensal que se atreva y quiera mezclar sabores. Tenemos un queso curado con tomillo, un queso de cabra medio, un queso de Albarracín fuerte y seco, una tortilla de queso francés, dos quesos azules diferentes para ver sabores según países y luego alrededor de todo esto unas hojas de lechuga y cuatro acompañantes cremas o mermeladas o salsas. 

Tenemos un poco de huevas de bacalao que las venden en Ikea en tubo y están deliciosas, una mermelada de higos, otra mermelada de naranja amarga y una salsa de encurtidos y rábano picante que también la venden en el mini supermercado de Ikea. Pero estas cositas de sabores pueden ser otras, por ejemplo una salsa de yogurt de cualquier supermercado.

Estamos logrando algo curioso. Que el comensal vea muchos sabores y se tome su tiempo y que efectivamente, se lo tome si además le ponemos diferentes clases de pan, de tostadas, de colines, etc. Un buen vino blanco del Somontano, Albariño o incluso una Manzanilla encajan maravillosamente para acompañar este plato de entrantes. 

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