6.7.19

Ensalada de tomate y pan con aceite

Pocos platos de ensalada pueden ser más sencillos que este, con ingredientes muy básicos, muy pegados al campo y a las familias con pocos recursos, pero a la vez con más sabor y más cariño en su presentación. Hay que tener mucha seguridad en esta ensalada para servirla en un restaurante a unos turistas. Y el resultado aunque parezca lo contrario es bueno.

Ensalada de tomate y pan en un restaurante de Eslovenia parecería un detalle sin importancia si no fuera porque resulta muy agradable. Una base de pepino cortado en trozos pequeños y siendo también un fruto no muy grande, y servido con su piel. Unas láminas de cebolla morada. Tomate bien rojo y maduro pero terse cortado en trozos pequeños. Pan frito. Sal y un buen aceite de oliva.

Más simple es imposible. Pero el resultado es muy agradable. A veces no hay que recurrir a platos sofisticados, pues la tradición y la historia gastronómica nos recuerda que hay lujos con muy poco dinero. En este plato el éxito está en el pepino más bien pequeño, en el tomate de sabor, en el pan de calidad y en el aceite de oliva sin engaños.

Verduras y frutas en un huerto urbano, muy fácil de mantener

Las tendencias urbanas de intentar tener pequeños huertos en los balcones, terrazas o incluso en paredes con sol va en aumento. En España pero sin también en muchos otros países de Europa donde puede resultar más complicado entenderlo.

Pero no sabemos atender esta nueva decisión de hogar, pues no tenemos formación suficiente de lo que realmente podemos hacer con pocos metros cuadrados de espacio. Da incluso la sensación de que no interesa que lo sepamos. 

Dicen que con solo 9 metros cuadrados de tierra bien tratada tenemos para alimentar a una persona. Sabemos que en Almería o en Israel ya se están produciendo hortalizas sin tierra. Sabemos que parte del éxito o del secreto está en la alimentación de los sustratos, sean tierra con un compost o aguas con fertilizantes.

También nos hemos dado cuenta que no es tan importante el sol como la luz, y que los sistemas de riego por goteo además de sostenibles e inteligentes son mucho mejores. Esa jardinería urbana que crece necesita más formación básica y posibilidades comerciales para montar en cada espacio el auto abastecimiento de ciertas plantas.

Es muy sencillo tener en casa plantas aromáticas. Pero también tomates, acelgas, pimientos, apio, ajos y cebollas, patatas, espinacas, judías, soja, lentejas, garbanzos, habas, lechugas, incluso berenjenas, calabazas o pepinos.

Pero si tienes terraza, en macetones de menos de un metro de altura puedes tener melocotones, peras, cerezas, naranjas o limones, manzanas o ciruelas. Y con macetas desde medio metro de profundidad puede tener uva o moras, para disfrutar de pequeños arbustos de fruto.

De las acelgas que vemos en la imagen llevo comiendo seis meses. Se recortan las hojas grandes de fuera y se va dejando que sigan creciendo las de dentro. La planta durante varios meses hasta que crece para dar semillas. Y os puedo asegurar que el sabor de estas acelgas de plantero o de semilla no tienen nada que ver con las que se venden. Son mucho más potentes de sabor.

Cuando se crecen en exceso se arrancan y dejamos un par de ellas para que den semillas. Las replantamos y cuando tiene unos 3 centímetros de altura las volvemos a plantar en macetones algo más grandes. Estas en macetas alargadas de menos de 20 centímetros de altura son planteros que se nos han ido de las manos y han crecido en exceso y por ello las hemos dejado para comer. Pero son macetas muy pequeñas. Lo normal son macetones de unos 40 centímetros de altura donde dan hojas muy grandes.

¿El truco? Tener fiemo, estiércol o abono natural que me traen unos amigos del campo. O que se puede comprar por internet. O que podemos hacer nosotros con una compostadora. Hacer compost en casa es una opción ecológica de tratamiento de nuestras basuras. Y a poco espacio que tengamos en un balcón, no tienen que molestar los olores. 

Hay que advertir que estas imágenes de hoy mismo son de una terraza del centro urbano de Zaragoza, donde la semana pasada tuvimos 43 grados de temperatura y llevamos dos semanas con noches que no bajan de 25 grados. Un clima asqueroso para estos huertos urbanos. El melocotonero es salvaje, debió nacer de un hueso de otro melocotonero que tengo cerca en una maceta de unos 80 centímetros de altura. Estos son sus primeros melocotones. 


5.7.19

La soparnik, un plato sencillo de la cocina croata

La cocina croata, mediterránea y de alguna forma tomando detalles de la cocina turca, griega e italiana, ofrece sorpresas encantadoras. Esta empanada la llaman “soparnik” y es una clásica empanada con masa hojaldrada y muy fina, rellena de acelgas y un poco de patata cocida, todo refrito con ajo antes de ponerlo como relleno de la masa de pan fino para meterlo al horno.

Un plato de la cocina rural, de la cocina incluso de familias con pocos recursos, que en España se toma casi igual pero sin la masa, directamente en el plato. ACelgas cocidas con la patata y refritas con ajo.

Este plato croata, el soparnik, está considerado el plato más conocido de la zona de Dalmacia y es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. En algunos casos en el relleno y para darle algo más de calidad incorporan nueces picadas, piñones o uvas pasas.

26.6.19

Mermelada de aceite, marca La Ceheginera

No es fácil encontrar una mermelada de aceite, en este caso de olivas de la clase cornicabra, pero existe y se comercializa con la marca La Ceheginera de Murcia. Es una tienda artesanal de diversos productos y entre ellos esta mermelada de aceite que te la pueden servir solo o con limón. No contentos con esta mermelada también hacen mermelada de anís, de almendra, de higo breva, de castaña o cebolla, de cereza y calabaza, de cerveza, de coco o limón, de melón o mojito, de paparajote y de sandía, de vermouth o de vino y granada.

Toda una serie de productos novedosos que se pueden comprar por internet y que sin duda ofrecen una variedad original y diferente a las acostumbradas. Casi todo vale en las mermeladas si se saben hacer y se combinan los sabores con buen gusto.

Probada la mermelada de aceite puedo asegurar que se queda en la mitad del camino de un aceite espeso y una mermelada clásica. Una especie de aceite de gran calidad con azúcar, para untar sobre el pan del desayuno.

Pastelería árabe, siglo XXI

Las pastelería árabe tiene historia y sabores, juega con productos muy naturales donde la miel y los frutos secos se convierten en decenas de sabores diferentes. Pero es verdad que a veces se le achaca una repetición poco moderna en sus productos que no se adaptan a nuevas presentaciones. Y eso es porque no estamos suficientemente viajados.

Esta presentación es de una pastelería de la ciudad de Dubai. Pasteles árabes pero ya traducidos al siglo XXI. Entran los chocolates a mezclarse con los frutos secos, se van creando pastas inglesas con la mano árabe del color y de las frutas escarchadas, se juega otra vez más con el color para crear flores dulces, se trabaja el trampantojo de los oros y las platas, los mazapanes andaluces y los clásicos dátiles rellenos. ¿Se puede pedir más para no caer en la tentación de probar todos?

Efectivamente, los médicos y enfermeras de la Seguridad Social de España prohíben estas imágenes. Son mucho más peligrosas que las tetas que prohíbe Facebook. Estos pastelitos SÍ son MUY peligrosos para la salud. Producen envidia.

Chipirones a la plancha con acelgas. Cocina Croata

Todos sabemos que en los platos actuales junto a los ingredientes principales hay que colocar unos acompañamientos que encajen bien con sabores y contrastes de texturas. Es una manera de realzar productos, de lograr platos distintos y con mezclas que aporten.

Estos chipirones a la plancha, excelente hay que advertir, en su punto y con un ligero majado de ajo y perejil me los sirvieron en Croacia. Comida mediterránea con claros sabores del mar que nos envuelve a todos nosotros. Pero tenía dos elementos claramente novedosos en la cocina de España, acompañando a unos chipirones.

A nadie se le ocurriría —creo yo— servir los chipirones desde la plancha con unas acelgas rehogadas. No es lo habitual en nuestra cocina y resultan buenas, refrescantes, complementarias. El limón a mi me sobra, pero a la derecha se observa un pequeño montoncito de un producto sin identificar. Era una verdura alimonada, ligeramente ácida pero sin poderla determinar. Es como si pusiéramos algo de jengibre. No era trufa blanca, uno de los clásicos de la cocina croata, pero encajaba muy bien como acompañamiento de sabor hacia los chipirones. Un gran error mío no preguntar.

Cockta. La CocaCola comunista

En la antigua Yugoslavia, en todo el periodo de Guerra Fía y desde principios de los años 50 se empezó a fabricar una bebida similar a la CocaCola para demostrar que también en las zonas de régimen comunista se podía fabricar bebidas de refrescos similares pero sin tener que caer en el mundo comunista del consumismo. En aquellos tiempos la CocaCola no se exportaba a los países comunistas. Y de allí nace la bebida Cockta que todavía se sigue vendiendo en todos los países de la extinta Yugoslavia.

Cockta es semejante en color a la CocaCola pero no en sabor, siendo más hierbal  con la rosa mosqueta marcando sabor claramente, pero siendo una bebida con sabor más a hierbas medicinales no resulta para nada desagradable. Es simplemente distinta.

Dicen que lleva una mezcla de hasta 11 hierbas diferentes que junto al caramelo o azúcar tostado le ofrece ese color clásico similar a la CocaCola. Cockta tiene hoy un precio muy similar al de la CocaCola y aun se sigue vendiendo como un producto diferente, con hasta ocho presentaciones distintas, con o sin azúcar, con frutas cítricas, tónica o clásica, que intenta recuperar con éxito su entrada en el mercado del consumo de los jóvenes.

15.6.19

Evitar que los aceites se vuelvan rancios

En nuestra casa podemos crear vinagres y aceites con sabores, para ensaladas sobre todo, pero también para dar un toque final a muchos platos. Es sencillo pero hay que tener en cuenta una cosa en el caso de los aceites. Si no sabemos cuidarlos tienden enseguida a volverse rancios.

El aceite vegetal se vuelve rancio por cuatro motivos principalmente. Por el aire y oxígeno, por la luz, por el excesivo calor y por la humedad o agua

Las soluciones pues parecen sencillas. Botes o frascos oscuros y bien cerrados (mejor spray que no haya que abrir). Y en el caso de la humedad añadirle especias o hierbas aromáticas ya secas, pues si son frescas llevan agua. Esto complica el tema cuando hablamos de frutas, de ajos, etc. 

Hay un truco que es añadir al aceite media cucharadita de azúcar por cada medio litro de aceite.
Otro truco es mantener en la nevera estos aceites creados por nosotros. 

Pero efectivamente los aceites tienden a volverse espesos, cremosos o literalmente a solidificarse. Se conservan muy bien, pero hay que tener en cuenta el sacarlos de la nevera antes de usarlos. 

En los aceites industriales con sabores y especias esto se evita añadiendo en muy poca cantidad algunos productos químicos que lo evitan.

Personalizar nuestras mezclas de especies para cocinar

En los últimos años en España, antes en Francia, EEUU e Italia, se venden bolsitas ya preparadas con especies seleccionadas para diversos platos de nuestra cocina, sea pasta, ensaladas diversas, arroces, guisos árabes o europeos, etc. Ya no es la simple venta de especies en solitario, sino la mezcla de varios de ellos para hacer algo más que curris o ras el hanout.

Esta imagen de arriba es de Francia donde venden paquetitos de 30 gramos a 5 euros y de 60 gramos a 9 euros. En ferias medievales o árabes es fácil encontrar estas mezclas a granel en España, y ya también en algunas tiendas especialidades.

Pero también es sencillo crearlas tú en tu propia cocina, si ya sabes qué quieres hacer. Lo complicado no es elegir los ingredientes sino la cantidad de cada uno de ellos. Hay que tener en cuenta que en muchas de las bolsitas o frascos que nos venden una gran cantidad de su contenido es simplemente sal. Producto muy barato que pagamos a precio muy alto.

Para nuestra cocina lo normal sería hacer mezclas de no más de tres a cinco elementos, sin sal o con sal pero sabiendo claramente qué estamos mezclando para no equivocarnos, y donde uno de estas especies marcase claramente la mezcla. De esta manera personalizaríamos nuestras especies para lograr sabores que se salieran de lo habitual.

Pongamos dos ejemplos. Romero dos partes, tomillo limón dos partes, ajo en polvo una parte, sal tres partes. Esto nos podría servir perfectamente para adobar algunas carnes asadas. Si lo queremos para algunas carnes de cerdo a la parrilla podríamos tener otra con una parte de tomillo, una parte de romero, una parte de orégano, una parte de cayena picada y tres partes de sal.

Setas con jamón y algo más. Fácil y sencillo

Nada más sencillo y simple que un jamón con setas como vemos más arriba. Unos champiñones o una mezcla de diversas setas refritas o pochadas en sartén con aceite y un majado de ajo y perejil, que se ponen de base en el plato para cubrirlas con unos filetes de jamón cortado a cuchillo y unos golpes de cebolla deshidratada. Si no te gusta la cebolla también le va muy bien unos frutos secos finamente picados.

Personalmente no le añadiría ni unas gotas de vinagre de módena como en el plato que me sirvieron en Francia, si acaso un golpe de alguna mermelada de frutos rojos o de higos o de cebolla caramelizada.

14.6.19

Congrio en salsa de harina y vino blanco

El congrio es un pescado que no se está utilizando en la mesa como se debería por una mala comercialización y por el miedo a las raspas que tiene. Es un pez al que podemos dividir claramente en dos partes, la zona abierta donde está toda su zona de tripa, y la zona cerrada o cola. Ya se vende así, con precios muy diferente para las dos partes del congrio, pues su uso es bien distinto. Vamos a creernos que los pescateros no son pillos y no son capaces de abrir el final de la zona abierta para lograr más rodajas de esa zona cara, y así no llevarnos trozos con raspas. Se nota en la zona del corte y no debemos admitir gato por liebre. Una parte del congrio solo sirve para ahcer sopas, y la otra para hacer un buen guiso que ahora vamos a explicar.

Las rodajas las limpiamos de tripillas y aletas y las pasamos por harina tras haberles añadido algo de sal. En una sartén grande ponemos una o dos cucharadas de aceite de oliva no fuerte y ponemos a freír el pescado que iremos retirando en cuanto la capa de harina tome color.

Al aceite que quede en la sartén le añadimos una hoja de laurel, más una ramita de tomillo o de romero, unas almendras picadas junto a unas pasas rehidratadas y unos piñones (o no) que habremos pasado por el almirez para formar una especie de masita con los ingredientes. Ponemos un vasito de vino blanco y otro de agua y cuando rompa a hervir todo el conjunto, las hierbas y los líquidos, le ponemos encima el pescado y lo dejamos cocer todo unos 10 minutos.

El tiempo de cocción puede parecer excesivo y lo es. Depende de cocineros. Yo no lo dejaría más de 3 a 4 minutos, y en ese caso el pescado conservaría todo su sabor y no se mezclará del todo con la salsa. Con más tiempo logramos un sabor más uniforme pero el pescado pierde parte de su tersura.

12.6.19

Quesos franceses Banon y La Fontapin

Los quesos franceses sobre todo tienen su enorme variedad, su fuerte sabor a poco que sepas elegir y una presentación que entra por los ojos. Los quesos de tamaño mediano están para casi obligarte a comprarlos pues su artesana forma de trabajarlos se ve en los envoltorios. Os dejo dos ejemplos que además de sabrosos son sobre todo hermosos para cualquier mesa. Unos "La Fontapin" y unos "Banon" de la Provenza hecho de cabra. 

Sopa de ternera de Croacia y su cocina

Las clásicas sopas son muy distintas según la zona de donde provienen, pero siempre se basan en los mismos elementos y formas. Unos ingredientes más bien económicos, un agua y una cocción larga para ablandar los ingredientes y lograr un sabor suficiente. A partir de estos condicionantes, las diversidades son muchas.

Casi siempre llevan verduras y especias además de proteínas de diversa calidad. Esta que vemos en la imagen es una sopa de Croacia, contundente pus lleva carne de ternera en trozos de tamaño algo grande para otro tipo de sopas pues casi parece un potaje. Y además de llevar verduras está acompañada de algunos fideos largos. El sabor lo tiene que entregar las carnes que deben cocer hasta casi dejarlas sin sustancia. Cuando están casi en su punto es cuando se le añade las verduras y faltando unos 10 minutos los fideos y las especies.

Podría parecer un guiso de carne muy acuoso, pero como vemos es una clásica sopa que juega con la hidratación del comensal, con los sabores potentes y con carnes a las que se limpia de grasas o huesos impuros. La duda es: ¿mejor cocer toda la carne sin trocear o ya picada en trozos grandes? Pues eso depende de cada cocina. Personalmente preferiría cocerla entera y tras su realización del día anterior, desmigarla en trozos generosos y ponerla a terminar de cocer cuando s le añade a la sopa la verdura y los fideos. 

Croacia bebe de una cocina muy interesante que supone la suma de muchos vecinos que los han ido invadiendo o influenciando en su historia, pero con platos que ellos mismos desde las zonas rurales han modificado y adaptado a sus productos muy naturales y mediterráneos. Sorprende por ejemplo el gran uso que se da a la modesta acelga.

11.6.19

Rakija Šipak en Croacia, junto a unas cervezas

Nos sirvieron en un bar de un barrio de Dubrovnik una copa (chupito) de licor de escaramujo y granada junto a una cerveza de medio litro. Allí las cervezas son pequeñas de 33 cl o grandes de medio litro, no hay más medidas. En un perfecto abecedario de signos salpicado de algo de inglés logramos saber que aquella copa había que tomarla después de la cerveza, que era fuerte pues ya nos habían servido otra copa similar de licor de ciruela en un hotel (Slivoviz), y que aquella que nos entregaban en el bar sin haberla pedido era de escaramujo y granada.

La botella era casera, sin marca y su potencia no superaría los 40 grados así que tras la cerveza nos la tomamos. Potente era y de sabor similar al de algunos licores chinos, licor casi de rosas, frutales, que por cierto encajaba muy bien tras una cerveza fresca pues ayudaba con su sabor. Luego nos hemos enterado que a estos licores se les llama Rakija Šipak. Un sabor sin duda muy agradable en un bar de barrio.

Plato combinado de pescados, servido en Croacia

Los platos combinados son simplemente eso, platos donde combinamos distintos alimentos para que los sabores siempre que estén bien elegidos, se complementen unos con los otros. Este ejemplo que os he puesto es una barbaridad, no es fácil, pero es posible.

Vayamos a explicarlo, pues tampoco es lo que parece. Por una parte tenemos un chipirón a la plancha que estaba muy correcto. Acompañándolo tenemos un poco de una especie de ensalada de pescado o marisco pero muy picada, algo que no es habitual. Los granos de arroz casi eran lo más grande de esa nota alimentícia que yo creo con sinceridad, sobraba.

Por debajo tenemos una ensalada de judías de color que tampoco encajaban bien. A la derecha unos trozos de nabo cocidos ligeramente dulces que efectivamente casi salvaban el plato junto al chipirón templado. A la izquierda un filete de pescado ahumado y frío, casi en conserva al que a mi gusto le faltaba potencia de sabor. Y por debajo y asomándose con miedo un filete de jamón de cerdo.

No es un plato servido en España, efectivamente en nuestro país es complicado atreverse a servir un plato así. Me lo sirvieron en Croacia. Y os puedo decir que no resultaba nada equivocado en su conjunto, excepto el jamón. El resto de ingredientes encajaban bastante bien aunque algunos sabores yo los hubiera intentado potenciar. Los pescados ahumados no son como los de Alemania o suecia, mucho más potentes de sabor. Aquí me los sirvieron suaves.

¿Acaso cometieron el error de poner jamón sabiendo que los comensales éramos españoles?

23.5.19

Vinagretas de verduras y frutas

Las vinagretas vuelven a estar de moda aunque con el paso de los siglos nunca se han ido de nuestras cocinas. Vinagretas hoy, mucho más suaves, donde ya no interviene solo el vinagre duro y el aceite, sino que vamos cambiando hacia menos vinagre, de mejor calidad, y añadiendo mejores aceites suaves y algunos vinos blancos para darle más matices.

De un 50/50 de vinagre y aceite de girasol, se pasó a un 33/33/33 de vinagre, aceite de oliva suave y vino blanco, para esta ahora en algunas preparaciones de verduras en un 25/50/25 o incluso en un 20/40/40. Siempre todo con especias donde no debe faltar el romero, orégano, tomillo y laurel a tu gusto unas u otras, más pimientas de tu color favorito y sin duda sal.

Estas verduras de la imagen conjugan junto a las vinagretas de verduras de temporada algunas frutas y otras verduras naturales, simplemente limpiar y cortadas como es el caso de las rabanetas. Las cerezas le ofrecen una frescura maravillosa, pero también pueden ser láminas de fresas o gajos de naranja. E incluso terminar el plato con algunos frutos secos, para dar distintas texturas y durezas en boca.

Un pequeño truco muy sencillo es añadir a estos platos a la hora de la presentación algunos encurtidos en conserva. Olivas, pepinillos, mazorquitas, remolacha, zanahoria baby o alcaparras de distinto tamaño. Al final si todo lo has dejado unas horas en el mismo caldo de la vinagreta donde has cocido las verduras, no sabrán (casi) qué has realizado tú y qué productos son de bote y comprados.

20.5.19

¿Dónde dan buenas paellas? ¿Dónde nos fiamos?

Este cartel nos anuncia en Madrid una ración de paella por 10 euros, un precio muy barato si es una paella bien hecha, como aparente por sus ingredientes. En Madrid o en Valencia se pueden encontrar muy buenos lugares para tomar paellas…, y otros más bien mediocres. No es sencillo adivinar dónde te van a dar una buena paella. 

Algo fundamental es que sirvan muchas comidas, que NUNCA sea paellas de las congeladas o envasadas al vacío, que revises las críticas por internet del restaurante. Entrar sin saber en un local es un acertijo. El tipo de comensal que haya dentro te indicará si es un lugar de fiar. Si solo hay turistas, duda. Si hay personas de la zona comiendo en familia, es un buen lugar.

Otra opción si hay varias mesas con comensales, es mirar qué comen y qué cara tiene lo que están tomando. Normalmente es mejor pedir paella si viene en el menú pues esto indica que han hecho paella para bastantes personas y que no son raciones sacadas de la nevera. 

No te fíes de los ingredientes. Una buena paella no tiene que tener grandes langostinos puestos de adorno, sino un buen sabor. A veces a una paella congelada le añaden por encima un langostino hermoso a la plancha y quieren dar el pego con este truco. Si los carteles tienen imágenes de paella, que nunca sena iguales a las de otros restaurantes  eso puede indicar que son envasadas al vacío y recalentadas. Y si no te gusta, ¡quéjate! con educación pero con contundencia.


Arroz de o con verduras, espárragos, alcachofas y champiñones.

Un arroz con verduras o "de" verduras es un arroz tipo paella con dos, tres tipos de verduras, pero en cantidad considerable para que casi se apoderen del arroz. En esta imagen vemos un ejemplo, donde al estar realizado en horno y sin revolver los ingredientes, el arroz se ha ido abajo y solo se ven verduras.

Tres tipos muy sencillos de verduras. Espárragos trigueros, champiñones Portobello y alcachofas. En el sofrito ha intervenido también algo de pimiento rojo, calabacín y ajo. 

El fundamento de un buen arroz está en el sofrito y en el caldo de verduras. No hay más truco. Un caldo de verduras realizado por los "despojos" de otras verduras. En este caso con los troncos duros de los espárragos, con los tronquitos de las alcachofas, algo de puerro, tomate, ajo y un buen chorro de vermut. Por cierto también un ramito de tomillo o de romero. 

Se hace el refrito con las verduras muy picadas, se añade el arroz a refreír y cuando empiece a querer cambiar el tono del arroz añadir todas las demás verduras, dos vueltas y añadir el caldo bien colado. Doble cantidad de caldo que de arroz. De 18 a 20 minutos de fuego y a servir. 

Las verduras elegidas en este caso encajan muy bien. Tal vez cambiar los champiñones por setas le vaya mejor. Si no quieres hacer el caldo de verduras utiliza uno de caja pero que sea de calidad contrastada.  Y puede elegir hacerlo al fuego o al horno. Eso depende de cada cocinero. No queda igual, pero ambos sistemas son válidos. 

5.5.19

Muchos tomates, poco sabor a tomate

Pocos productos pueden igualar al tomate en haber sido capaces de inventar o recuperar clases y formas, colores y tamaños del tomate que hace unos pocos años no existían. El tomate es fácil de manipular, de recrear, de modificar y eso se nota en los mercados. Esta imagen muestra sola la mitad de las posibilidades actuales de tomates diferentes. No están los casi azules, los negros, los de Barbastro que son ya de muchos lugares, los de pera y alguna variedad más.

Lo curioso es que no somos capaces de recuperar los sabores y ni incluso los olores del tomate de verdad. ¿Os acordáis cuando el tomate olía a tomate de forma potente? Pues ahora, si lográis entrar en un invernadero de esos inmensos con miles de kilos de tomate en sus matas, no huele a nada. Si acaso a tierra o a humedad.

4.5.19

Carne vegetal o carne sin animales. ¿Es el futuro?

El futuro a largo plazo podría ser la carne producida sin ganadería, sin animales. Parece una barbaridad, ciencia ficción de la que nunca se cumplen sus pronósticos, pero está ya entre nosotros y ha venido para quedarse como muchos inventos que gozan de un nicho de mercado suficiente.

Por una parte tendríamos el mercado de falsa carne hecha con vegetales, que efectivamente no es carne, pero que lleva ya un buen camino andado y que está mejorando su producción en cuanto a sabor, olor y texturas y también en precio y su capacidad para ser cocinada de diversas formas, algunas tradicionales.

Y por otro lado tenemos la que se podría considerar carne de verdad y de laboratorio, de fábricas de carne, que no utilizan animales para su fabricación, sino células de animales que se multiplican hasta formas distintas clases de carne para la alimentación. Este proceso con muchos menos años de vida, es en estos momentos carísimo pero va avanzando en el mercado de la investigación, para mejorarlo y ponerlo a precios “posibles”.

Carnes vegetales que imitan la jugosidad e incluso la carne que sangra y cambia de texturas y sabor al cocinarla. ¿Los veganos tomarían carne de células animales pero a los que no ha sido necesario utilizar, criar y sacrificar para producirla? Sabe a carne, huele como la carne, parece carne, pero no es necesario matar animales. ¿Cuándo llegará este invento al mercado de consumo masivo?

¿Cambiará la forma de comer carne? ¿Y las formas de la carne como ya sucede con los sucedáneos de pescado triturado para formar palitos o similares? Estas carnes de vegetales o de laboratorio juegan también con la ventaja de que no será necesario aplicar antibióticos para su fabricación, lo que es una gran ventaja para una alimentación más sana.

¿Qué es la buena vida? Pues posiblemente alegría y poco más

En esta sección parcial de un cuadro del artista mexicano José Clemente Orozco y titulado “La buena vida” podemos ver los elementos gastronómicos y vitales que el artista muralista considera como fundamentos de esa buena vida, de lujo pero también de gozo, de disfrute simple.

Marisco, pollos, cerdo, quesos, piña, pescados, cava o champán, licores, alegría, sexo y erotismo. Y sobre todo ello risas, positivismo, buena compañía. Ha pasado casi un siglo de esta obra de 1945, pero con las modificaciones actualizadas, sigue siendo una buena vida.

26.4.19

Menú fino de degustación, en el Madrid caro

Me gusta dar a conocer menús de algunos restaurantes y de muy variado tipo. En mis viajes no suelo acudir a estos lugares simplemente por precio y por ello no puedo hacer crítica del servicio. Mis opciones son siempre mucho más elementales. Lo que no me quita el poder dar a conocer algunas propuestas como esta, que resultan gratamente espléndidas.

Empezar con una ostras pienso que francesas aunque las gallegas están igual o mejor, para continuar con un bacalao emulsionado en cítricos me imagino que a baja temperatura parece una excelente propuesta. Me quedaría con ganas de probar los calamares en su tinta, pero los veo más habituales.

Yo del segundo dudaría, pues el rabo de kobe no me lo creo ya que no sé si puede haber tantos rabos de kobe para ofrecer en las restaurantes. Así que me inclinaría por el cochinillo. El rabo de toro puede estar fabuloso, pero me fastidia que me adviertan de un producto y yo no estar seguro de él. Entre el cochinillo y un rabo con dudas, me quedo con lo autóctono.

Como este menú tiene ya cinco años se habla de un coulant de postre, algo que hoy en el 2019 ya está algo pasado de moda. Me quedaría con el helado de mojito. 

Un grato encuentro supone el champagne como bebida, aunque un cava bien elegido podría estar igual o mejor. ¿El precio? Pues los más de 60 euros pueden parece excesivos. Peor por eso no puedo deciros si los merecen o no, porque de entrada no debo pagarlos.

Terrina de carne con salsa de frutos rojos

Los pasteles de carne, las terrinas de carne o los paté, tienen en algunos países de Europa una función que no solemos utilizar en España, la de ser un segundo plato servido con una ensalada y una salsa. Nosotros en España no solemos cocinar muchas terrinas de carne y por eso no es sencillo hablar de ingredientes, que no siempre tienen que ser carnes casi desechadas. 

Las posibilidades de los pasteles al horno son muchas, sin duda de carne pero también de pescado o de verduras. O de la mezcla de verduras con carne o pescado. Y donde a veces se le añade a la masa elementos para dar sabor que las conviertes en distintas y a veces en excelentes. Castañas, dátiles, piñones, higos, queso, nueces. Y sin duda especias para resaltar sabores.

Esta plato que vemos es de un restaurante suizo, y junto a la carne no en excesiva cantidad vemos unas lechugas con un toque viejuno de vinagre tipo Módena pero sobre todo una cantidad generosa de una salsa de frutos rojos, dulce pero en su justa medida.

La mezcla de la carne en paté y la salsa de frutos rojos es muy eficaz, ofreces matices distintos y agradables y encaja muy bien. Todo depende claro, de la calidad de la carne de la terrina.

25.4.19

Jicama y pepino limón. Dos frutos distintos para la cocina española

A la izquierda unas frutas llamadas pepino limón y a la derecha Jicama. Dos productos que hasta hace poco no teníamos en los mercados españoles. El pepino limón es un fruto muy similar al pepino con leves toques alimonados. Se come igual que el pepino, en ensalada a trozos, reforzando algo su sabor a limón añadiendo unas gotas de este en la salsa.

En cuanto a la jicama o pelenga mexicana es un clásico nabo de México que se toma al natural, pelada, como si fuera una fruta pues es un nabo algo dulce, muy acuoso, casi como una pera. Le podemos añadir un poco de azúcar y disfrutar de esta fruta como si fuera manzana o pera, pero con sabor diferente.

Algas nori con arroz crujiente de Mercadona

Este sobre de algas nori con arroz crujiente que vende Mercadona es como poco curioso. No es muy barato pues su 1,5 euros eleva el precio del kilo a 75 euros ya que el sobre contiene unos 20 gramos de unos snack alargados de dos láminas de algas nori planas que a modo de finísimo bocadillo contienen en medio un arroz integral crujiente, creo que con algo de sésamo.

El producto es de Corea del Sur, y para los sabores nuestros resulta como decía simpático. Algo salado, crujiente y con el clásico sabor de las algas. Pero tampoco mucho más. Como acompañante en algunos platos de pescado o en unos entremeses o en platos de la cocina china y japonesa, encajan muy bien. Junto a un sushi sin duda, para darle una presentación distinta. 

24.4.19

Las knödeln, bolas de patata rellena, de Alemania

Quienes hayan viajado por Alemania, sobre todo por las zonas cercanas a Austria y Suiza, les habrán dado estas bolas de patata que no ofrecen término medio. O gustan o se odian. En Alemania no es normal que con la comida te ofrezcan pan en los restaurantes, y de alguna forma lo compensan con estas bolas de puré de patata que en casi todos los casos están hechas con un poco de historia. Se llaman knödeln.

Las knödeln son como albóndigas de patata que se hacen mezclando patata cocida en puré con huevo batido y un poco de harina para que cojan cuerpo, hasta formar una masa a la que se añade un refrito de cebolla muy finamente picada junto a trocitos de bacon ahumado, jamón alemán, embutido del tipo chicharrones, queso, etc.

Estos mismos knödeln se hacen también sin añadir nada a la masa, y haciendo un agujero con el dedo meter el relleno sin mezclar, cerrando luego el agujero realizado hasta dejarlas otra vez redondas.

Una vez formadas las bolas (que por cierto también se venden ya formadas en supermercados o bien las masas para prepararlas y darles la forma) se ponen a cocer en agua hirviendo durante 1 minuto, dejándolas en el agua para que no pierdan el calor hasta servirlas, como acompañamiento de carnes, pescados, legumbres, etc..

Paté de campagne en ensalada, sencillo de presentar

En uno de mis viajes por Alemania me dieron este plato de paté de Campagne o terrina de carne presentado junto a una ensalada o acompañado más bien de una ensalada con una muy ligera salsa un poco agria. 

El plato en conjunto es colorido y apetecible. Como era un viaje de españoles no era plato único, pero en algunos países de Europa es normal que con un poco más de lo que vemos en la imagen te sirvan plato único donde juntan elementos vegetales y proteínas.

Un buen filete de paté de campagne, unas lechugas de base, col morada, apio fermentado y zanahoria, con un poco de tomate y medio pepinillo completan el plato.

23.4.19

Ensalada Canal, de ese Aragón del norte que asombra

Esta ensalada Canal es aragonesa del Canal de Berdún, de esa tierra del norte de Aragón, del norte más norte de Zaragoza aunque Berdún sea de Huesca por poco. Solo de verla ya dan ganas de comérsela, pero no podemos, es solo una imagen.

Han cogido unos trozos de bacalao de Donosti, pues por estas zonas del Aragón del norte es muy habitual comer un buen bacalao desalado en el hogar sobre todo en Pascua. Por debajo unos cogollos de la huerta del río Veral, unas pocas nueces de la tierra que saben mucho más, algo de tomillo limón y un picado fino de hierbabuena y perejil de cualquier vecino que te deje, que suelen ser todos. En mdeio de todo una rodajas de naranja sanguina suave, para darle color y engañar a la boca con sus dulzores.

Para regar todo esto un buen aceite de Bolea del picual para que sepa más, unas gotas de vinagre rancio a la propia pipa de casa y todo bien mezclado, agitado y emulsionado hasta marear el líquido. Para terminar unos golpes de pimienta de colores, a ser posible con algo de pimienta rosa para que su dulzor casi picante engañe a los comensales. Y sal, faltaria más. Una en—sal—ada debe llevar generosa sal.

¿Se han dado cuenta de que en las tierras del Aragón del Norte se come cuando no había pecado original? Vaaaale, sí, el vino. Sí, un Somontano, un Glárima que es barato y está muy bien. Daría igual tinto joven, blanco o rosado. A vuestro gusto.

Nota.: La imagen es de Luis Iribarren, que para más puñetas, es quien se ha comida la ensalada.

Evolución de la alimentación y dieta en el neolítico

Hace unos 5.000 años más o menos (entre 12.000 y 5.000 años, depende de zonas muy mal repartidas por todo el planeta), el ser humano de aquella época evolucionó hacia la agricultura y la ganadería, posiblemente por cambios climáticos o un exceso de población, que le obligaron a tener que empezar a cultivar sus propias plantas y cuidar en cercados a los animales volviéndose sedentario, por una escasez de todas sus posibilidades de alimentación libre.

Se inventa la agricultura, la ganadería y la cocina con la despensa. Ya no es solo caza y pesca de sobra, sino que los alimentos hay que saber conservarlos durante todo el año con diversas técnicas e introduciendo en la dieta de las personas nuevos productos que sirva para conservarse meses.

Eso llevó al ser humanos a aprender conocimientos sobre los diversos productos de la naturaleza, para poderlos utilizar como elementos comestibles que plantaba tras recoger las semillas y sobre los que tenía que trabajar después para obtener con menos espacios y cantidad de plantas, productos alimenticios suficientes.

Entran pues de lleno los cereales y las leguminosas como parte de su dieta, que deja ya de ser totalmente animal y si acaso acompañada con frutas, para convertirse en más compleja. Y eso lleva también a que se tengan que inventar diversas herramientas para poder dominar las técnicas de agricultura y cocina. Ya no vale solo con el fuego, hay que moler los granos, a veces hay que controlar las temperaturas de los fuegos y utilizar recipientes que no se revienten con un fuego más fuerte, etc.

Debemos entender que además se debe aprender a controlar las fermentaciones de los alimentos para que no sean tóxicos, algo que con la caza era muy sencillo pues enseguida el olor a podrido delataba que el producto no era comestible.

Y debemos añadir a estos cambios, que suponen todos ellos unos cambios alimenticios que afectan a la salud. Ya no están siempre erguidos y de pie, deben agacharse para plantar, recoger, regar o moles. A veces los panes o las masas de los cereales son duros y las leguminosas también y hay que masticarlos más que la carne poco hecha de la caza, y eso supone nuevos problemas en la dentadura, al comer harinas con su azúcar natural y al no tener una limpieza de la boca van surgiendo caries o roturas y desgastes de las piezas dentales.

Nota.: En la imagen podemos ver un cuenco y los restos de una cuchara, encontrados en Andalucía.


Salón comedor de hace 2.500 años en España

Hablábamos antes de lo que era un hogar de los íberos en la España de hace unos 2.500 años y ahora estamos viendo una representación de un comedor típico de aquellos años. Efectivamente estamos viendo a cuatro hombres (casi cinco) comiendo sentados en el suelo, unas costillas de algún cerdo o antílope, posiblemente asadas pero sin mucho tiempo en el fuego, pues ni había tiempo para estar esperando una cocción larga ni tenían herramientas para cortar las carnes que no fueran sus propias manos y su dentadura. Así que las carnes estaban muy justamente hechas.
Alrededor vemos cuencos y tazones donde bebían licores similares a la cerveza y al vino actual. Similares es mucho decir, pero es cierto que se basaban en los mismos procesos que hoy utilizamos para crear el vino y la cerveza.

¿Y las mujeres? Pues curiosamente y hasta mitad del siglo XX en España, las mujeres comían en la cocina y no junto a los hombres. Esto os puede parecer una barbaridad, pero efectivamente a principios de los años 1960 yo todavía he visto en algunas localidades rurales de Castilla que las mujeres comían solas en la cocina, mientras los hombres junto a sus invitados o a personas que venían de las ciudades, comían en el salón. 

Las mujeres mantenían el hogar, el fuego y no se mezclaban con la totalidad del resto de habitantes de la casa en el salón, si esta era independiente.

Lo habitual era que la cocina estuviera abierta hacia el salón, pero separado por una cierta distancia, y que la mujer se mantuviera a un par de metros de distancia, pero no sentada en la misma mesa. Efectivamente, una auténtica barbaridad, que en la imagen vemos de hace 2.500 años pero que se mantuvo hasta hace pocas décadas en algunas zonas rurales de España.

Algo que se repetía en los locales destinados a ser tienda y bar. A la tienda entraban las mujeres y a los bares los hombres, aunque muchas veces se entrase por la misma puerta y uno estuviera a continuación de la otra. Las mujeres permanecían en la tienda hablando e incluso bebiendo, y los hombre en la sala de bar hasta que les diera la real gana. La mujer esperaba y solo se podía ir a su casa si tenía que hacer la comida. Estamos hablando de la Celtiberia de mitad del siglo XX.

Nota.: La imagen es del Museo Arqueológico de Madrid

Un hogar de hace 2.500 años en el Valle del Ebro

En la misma medida en la que hablamos de sabores, de productos de alimentación o de restaurantes, a veces también hablamos de la historia de la cocina y del hogar, pues la gastronomía nos ha acompañado desde los tiempos en los que vivimos, ya que desde el primer día nos tuvimos que ir alimentando. Es verdad que en un principio sin cocinar, no todos los días, como los clásicos y lógicos sistemas con los que se siguen alimentando los animales libres en la actualidad.

Os traigo un dibujo de lo que era una vivienda de hace unos 2.500 años, en la zona del Valle del Ebro, vivienda celtibérica o íbera, anterior a la llegada de los romanos. La clásica vivienda de la que hoy se siguen encontrando vestigios, aunque efectivamente, solo podemos ver la zona de piedra, que es lo único que se ha conservado.

Vemos en la imagen las clásicas necesidades básicas de aquellos tiempos claramente diferenciadas. Una construcción sencilla con paredes de barro apelmazado, de los clásicos adobes que todavía se ven y utilizan en algunos pueblos de Aragón y Castilla, con unas estructuras de palos y postes de madera que hacer el encofrado sobre el que van asentando cañas y paja como se sigue haciendo en la actualidad en algunas zonas de África.

Pero pasemos el interior de esas viviendas pequeñas, con muy pocas habitaciones para facilitar el calor. Casi diríamos que la única habitación totalmente encerrada era la despensa para que los alimentos y bebidas se mantuviera más tiempo en condiciones sin que les afectase el calor del hogar o el calor del verano. 

En medio de la vivienda estaba el sitio para el “hogar” para el fuego, para la cocina. Y muy cerca, casi rodeando ese fuego que indicaba el hogar y por el que se contaba a los vecinos (un poblado era la suma de los diversos “fuegos”) se encontraban las camas sobre el suelo y la zona donde descansaban los animales. Todo cerca para darse calor los unos a los otros.

La mayor diferencia entre los animales y las personas era la entrada (y no siempre) que se hacía desde puertas diferentes, y una pared de adobe que hacía de separación de olores.

En verano o en tiempos de calor, el fuego del hogar se hacía a las puertas de la vivienda y no dentro, a veces en una pequeña construcción de piedra tipo barbacoa con paredes adosadas a la vivienda si esta lo permitía. Pero sobre todo observemos dos detalles. Lo único que permanecía encerrado por seguridad era la despensa y los animales. Realmente los ahorros de las familias. Valías lo que valían tus animales y poco más.

Nota.: La imagen es del Museo Arqueológico de España

22.4.19

Cervezas Alhambra Reserva Roja y 1925

Es normal que la cerveza tenga más de 2.000 años, es un gran invento del que desconocemos su mentor primero. El vino también, cierto, pero la cerveza bien tirada es un lujo. Nada como la cerveza de barril, es cierto, no excesivamente fría, aunque las nuevas botellas y productos de diversas marcas cuidan muy bien las calidades y los sabores fuertes, suaves, distintos, preparados para hacer catas.

Una de las cervezas que me gusta, además de La Zaragozana, es Alhambra, una cerveza de Granada de gran calidad y con una producción muy cuidada. Ahora están vendiendo unas cajas de cartón con 6 botellas, tres de ellas de la Alhambra Reserva Roja y tres de la Alhambra Reserva 1925, que encajan perfectamente para conocerla y disfrutarla. DE la primera dicen que se basa en una receta de cerveza del año 1378. Y lo ponen por escrito.

Podría decir que regalan una copa con la caja, pero no quiero decirlo, pues yo la he tenido que pagar. Mucho blog, pero poca chicha, todo hay que admitirlo.

17.3.19

Tomate Raf, caro y si es auténtico, con sabor

Es curioso que muchas veces nos den gato por liebre y nos quieran vender productos que no son así pero al precio de los mejores del mundo mundial. Ahora pasa con el tomate Raf, una variedad de tomate modificado, que tiene má sabor que el habitual, y que por ello se cobra a un precio a veces muy alto. Lo curioso es que no siempre es tomate Raf auténtico, sino variedades del mismo que no tienen tanto sabor y que no deberían tener ese precio.

Dicen que el verdadero tomate Raf cuando las hojas verdes se van secando, las que están junto a la fruta, al tomate, en vez de quedar secas y estiradas, se intentan juntar al rabillo. Y dicen también que su parte baja tiene una especie de pequeñito pico. Al menos por saberlo y pagar caro lo que parecería que debe ser caro. Eso sí, casi todos ellos se crían en invernaderos por la zona de Almería, Cabo de Gata principalmente. 

Cuando hay tomate en la misma localidad donde está tomada esta imagen, en Martorell, que no llegan a 1 euro, ver tomates a 6,95 tiene que suponer que son al menos 7 veces mejores. O no.

9.3.19

Sexo en la playa virgen. Cóctel para niños

Podría parecer un montaje, pero simplemente es una Celtiberia Show del año 2019. Es real como la vida misma del tonto que decidió poner en su carta de bebidas de un bar en Andalucía, en concreto de Almería, esta posibilidad de cócteles para niños, es decir, cócteles sin alcohol, que es en todo caso lo que debería haber puesto en el título.

En realidad este cóctel de ¿licor? de melocotón sin alcohol con zumo de naranja y granadina lo llaman: “Sexo en la playa virgen”, que para niños no suena muy bien. Más cuando en el siglo XXI ya los niños entienden el inglés más básico, suficiente como para leer el título de su bebida. Ya les advertí que además de ser real, estaba escrito por un tonto a las 10. De la mañana, claro, no de la noche.

28.2.19

Pastelería Creativa Loa y sus bombones aragoneses

Pocas veces ponemos aquí chocolates o bombones diferentes, cuando en realidad el mercado del dulce, del chocolate, ha crecido tremendamente hasta darnos en España productos de elevada calidad y de muy variado gusto. 

Hoy os traigo unos bombones de la Pastelería Creativa Loa, que ya sé de entrada que no son fáciles de comprar. Se hacen en Huesca en una pequeña fábrica en un polígono industrial, donde además de los bombones, se hacen pastas maravillosas, tartas de una docena de tipos y productos de pastelería que venden por media España.

El chocolate belga, cuando es de calidad, es sin duda uno de los mejores por los tratamientos naturales que utilizan para emplear la manteca de cacao sin trampa ni cartón. Bien, pues estos bombones de Huesca no desmerecen en nada a los que podéis tomar en Bruselas en las mejores pastelerías de renombre. Y no hay que viajar tan lejos.

9.2.19

Pastelería oriental, para retroceder con los sabores

Sin querer queriendo se nota que mis gustos por la pastelería árabe u oriental es grande y muy respetable hacia unos productos que parecen pequeñas esculturas, detalles para comer que suenan incluso a elaboraciones tremendamente complejas de crear.

Si los grandes cocineros de postín hubieran inventado estos trabajos de masa hilada, de frutos secos de colores, de sabores tan naturales, serían reconocidos como con el invento del nitrógeno y de las cocciones a baja temperatura.

Pero no, estas pastelerías de sabores las inventaron hace siglos los árabes. Luego ellos no las han sabido vender como se merecen. Siempre las presentan como desordenadas, como almacenadas sobre grandes montones, como un producto donde lo bello está dentro de cada producto individual y no sobre el total. 

6.2.19

Pellis, cortezas de bacalao, snack de pescado

Siempre hay sabores nuevos que nos sorprenden y nos incitan a comprar y consumir. Es una de las posibilidades del marketing gastronómico, presentarnos nuevos productos y esperar a que triunfen en el mercado del consumo. 

Esta bolsa es de cortezas de pescado, pieles de pescado limpias y secas, fritas o tostadas, del clásico bacalao que para tantas presentaciones se utiliza y no siempre muy conocidas.

5.2.19

Quesos especiales a precio un poco "especial"

La variedad de quesos que en estos tiempos podemos comprar en los mercados un poco mas especiales es casi inmensa. Sabores, tipos, durezas, países. Quesos mezcla o de vaca, oveja o cabra. Fuertes, suaves, picantes y en los últimos tiempos quesos con frutas o con diversos añadidos en las masas hasta lograr nuevos sabores.

¿Precio? Pues en la imagen vemos quesos de un mercado de Madrid que se salen un poco de esos precios más básicos, son en algunos casos un poco caros si los comparamos con otros quesos, pero son aquellas variedades menos conocidas, más complicadas de encontrar en España.

Si viajas por Francia, Suiza u Holanda, el número de tipos de quesos que pueden comprar asombra más todavía.

Queso Testun Ubriaco, Gorgonzola dulce, Stilton, Gamoneu, Roquefort elegido, quesos con tomillo o romero, con trufa blanca o negra o con diversas frutas, azules de muy diversa textura para poder disfrutar de esos sabores fuertes que a veces se apoderan de nuestra boca. 

¿Y los vinos para acompañar? Eso os los dejo a vosotros. Pero desde un manzanilla a un blanco algo alegre o un rosado picante en boca o un tinto fresco afrutado o un Gran Reserva bien cuidado. No todos encajan igual, pero sí todos ellos hacen cambiar el sabor final de los quesos, como los quesos modifican el sabor de los vinos.

¿Tienen futuro los mercadillos de barrio?

Lo que constantemente escuchamos es que el servicio de mercados de abastos, los clásicos mercados de ciudad o de barrio han muerto sin remedio. No tienen ya sentido, con la entrada de las grandes cadenas de supermercados. 

Y es verdad que esa sensación es la que se da en todo el Primer Mundo económico, donde las tiendas de proximidad y los mercados de barrio han perdido parte de su sentido y servicio. Pero debemos ir un poco más allá, saber los motivos y sobre todo las soluciones.

Estas tres imágenes son del interior de un mercadillo de Madrid. 

La distribución de las carnes, el interior de una cafetería que también es restaurante y pub por las noches, nos indican unos nuevos conceptos en decoración de estos edificios de mercadillos de barrio. Hay soluciones que llevan dentro unas inversiones y una remodelación importante de los servicios y la profesionalidad. 

Hay que invertir y por ello hay que arriesgar, pero no debemos admitir que no hay futuro, lo que hay es reestructuración mental del servicio.




Menús para el Día de San Valentín, Día de los Enamorados

Se acerca el Día de San Valentín, Día de los Enamorados para todas las personas que estén enamoradas "de algo" no tiene que ser precisamente de otra persona, pues el amor no tiene límites. Creo. Así que como es bueno sentirnos bien y amar, repartir amor, vamos a dejar dos menú de restaurante con sus platos. Ideas de amor para un Día de los Enamorados para todxs.


4.2.19

Canapés creativos de Pastelería Loa de Huesca

Las pastelería creativa Loa está en Huesca, una fábrica de bombones, pastas de té, tartas y canapés, que sin duda demuestra que la pastelería industrial tiene mucho recorrido si se hace con cariño y profesionalidad.

Os dejo su cartel de presentación en cuanto a los canapés que administran en su fábrica, al precio de 16,40 euros los 45 canapés surtidos. Gustos muy variados. 

Canapés de bacalao, jamón, salmón, queso azul, queso con membrillo, anchoas, boletus, roquefort o bombón de foie, todos batidos sobre diferentes bases y acompañamientos.

30.1.19

Caracoles a la brasa, cargols a la llauna, en horno

Un clásico plato catalán de todas las épocas son los caracoles a la llauna o caracoles (cargols) a la brasa, que aunque también se pueden hacer al horno de casa, lo típico es hacerlos encima de las brasas de una buena hoguera de buena madera. Pero no todo es fácil ni posible. Así que enseñaremos a realizarlos en el horno de casa.

Lavamos los caracoles vivos, y para ello antes los habremos puestos en una fregadera con poco agua, para que ellos se engañen y salgan de la concha a ver la humedad. Pero no hay que limpiarlos nada más, deben estar con sus babas y sus tripas, y si esto os da asco, olvidaros de este plato. El sabor está en que los caracoles no se laven más que un poco mientras se “despiertan”.

En una bandeja que soporte bien el fuego, de metal si los vamos a poner sobre las brasas, pondremos los caracoles bien escurridos y “boca arriba” y les añadiremos abundante sal para que ellos mismos vayan soltando las babas, no se escapen y esas babas formen parte de la cocción.

Les añadiremos por encima ajo en polvo, pimienta negra, pimentón algo picante según los gustos, y perejil o tomillo y romero finamente picado. Para finalizar una buena chorrada de aceite de oliva. Como si fuera una ensalada.

Si los va a hacer a la brasa se ponen encima de unas brasas durante unos 15 minutos. Si es al horno debes tener este bien caliente al máximo, al menos 250 grados, y los debes meter como unos 20 minutos. Al terminar la cocción de los caracoles los rociaremos de brandy y los flambeamos.

Se sirven con dos salsas, la clásica alioli y otra de un tomate natural rayado y picante para que cada comensal se ponga de la que él desee, mojando la carne del caracol con la salsa.

22.1.19

Muchos colores de tomates, pero ningún sabor ni olor

Es posible que ya falte menos para tener otra vez en los mercados unos tomates con sabor a tomate. De momento estamos logrando muchos colores y formas en tomates que antes no estaban en las estanterías, pero las diferencias de sabor entre ellos no son muchas y siguen muy alejados de los sabores que tienen los tomates de campo.

Ya sé que todos creemos que los tomates vienen del campo, pero no es así. A veces vienen de enormes fábricas de tomates, de lugares donde los tomates se crían envueltos en plásticos, cuando no directamente en agua y no en tierra, donde no ven el sol y donde crecen a una velocidad mucho mayor que las de los tomates de siempre.

Yo tengo amigos de campo y el sabor de sus tomates es totalmente distinto. Y lo que es mucho más curioso. Incluso su olor. Si han entrado alguna vez en esos "campos" enormes de tomates bajo el plástico, observarán que aquel espacio sin ventilación con miles de matas de tomate de 3 metros de altura…, no huele a nada. Curiosidades de laboratorio natural.

Whisky de malta, excesivamente caro en tienda

No es el whisky más caro que he visto en las estanterías, pero sí uno de ellos. Un whisky Aberfeldy de malta de 28 años es un producto elegido y en apariencia un excelente líquido para días especiales. peor cabe preguntarse si no es un lujo que no compensa por el precio. 

Aunque admito que los 653 euros no son los mismos para todas las personas, o que para regalar mola un huevo quedar bien con una cantidad elevada. ¿De verdad quedas bien así?

Por cierto, si se compra por internet se puede adquirir incluso por menos de 200 euros. ¿Quién es pues el que se lleva el beneficio, la tienda o el fabricante?

De cualquier manera no sería una botella que yo me compraría, me parece un abuso no ya el precio que en un mercado libre cada comerciante lo puede poner donde quiera, sino que seamos capaces de crear productos así y tengamos los huevazos de mostrarlos en vitrinas sin ruborizarse, con las necesidades que existen en todo el mundo.

9.1.19

Sopa china de China. Es posible encontrar estos sabores fuertes y picantes

A veces es posible encontrar sopas de sobre de China, o de países orientales cercanos, con todo su sabor real, no las sopas presuntamente con sabor asiático y que nos fabrican para los europeos, ya totalmente lavadas y pasadas por el filtro de los que consideran son nuestros sabores y nuestras limitaciones en cuanto al gusto.

Una sopa china es fuerte de sabor, picante, con verduras secas y con fideos de arroz más algas. Y estos sabores, mezclados y unidos son únicos. Aunque a veces abusan del glutamato y eso hace perder frescura. pero no todo se puede conseguir cuando estás a miles de kilómetros de distancia.

En los sobres de sopa te encuentras dos o tres sobrecitos con ingredientes, más los fideos y/o las algas secas. Antes de echar los sobres en el agua de la cocción, puedes probarlos ligeramente para detectar cuál contiene el picante y dosificarlo si no eres muy dado a soportar este sabor.
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