Ensalada de judías verdes y una vinagreta especial

Es tiempo de judías verdes, uno de los productos más fáciles de cocinar y que mejores sabores suaves consigue para comidas fáciles y sencillas. Cocidas y con un refrito de unos ajos picados y un pequeño toque de pimentón están de vicio. Con un refrito de cebolla y tomate más de lo mismo. Las judías verdes guisadas con patata y luego un generoso aceite de oliva de buena calidad puesto por encima en el momento de servir es otro premio en el plato.

Pero también las judías verdes en ensaladas están de vicio, en frío, con una cocción algo más corta que cuando son en caliente pues es preferible que queden ligeramente al dente. Y luego esas mismas judías verdes enteras y servidas en esa ensalada con lo que tengan más a mano. Desde unas patatas cocidas a unos trozos de pulpo, o bien cebolla y tomate, unas alcaparras, unas olivas sin huevo, unos langostinos cocidos y pelados, o incluso con unas gulas de las de mentira.

Como una salsa desde una clásica vinagreta a una vinagreta algo historiada con un picado de alcaparras y pepinillos, una salsa de yogurt del supermercado o una vinagreta a la que añadimos una cucharada de salsa mayonesa o de yogurt. 

Unas buenas judías verdes cocidas al dente con una buena presentación en una vinagreta pueden competir perfectamente con unos espárragos cocidos. 

Por cierto, las judías verdes son de lo más fácil de cultivar en una maceta algo profunda en una terraza y así siempre tendrás unas pocas para tus ensaladas o para la plancha. Las de arriba son de maceta y en una mata ya tengo casi dos docenas de judías dispuestas a morir por mí.

Huevos Haminados o Sefardíes. Cocina Sefardí


Los huevos son un producto muy importante en la cocina de los sefarditas, los judíos que históricamente provienen de Aragón y Castilla y que fueron expulsados de España en el año 1492 por los llamados Reyes Católicos. El Huevo para los judíos simboliza la procreación, la vida y su continuación y por ello se toman en sus fiestas más sagradas, en el Shabat, en las fiestas de nacimientos y defunciones de los judíos, al final del Yom Kippur, en Pesáh o en aquellos momentos que cada familia considera importantes.

Los Huevos Haminados son un clásico y son huevos de gallina cocidos durante muchas horas a fuego lento junto a hierbas aromáticas, cebollas con sus pieles marrones, pimienta, y sal hasta que las yemas quedan cremosas como manteca y las claras quedan de un color marrón claro, crema tostado. Al menos se someten a una cocción de 12 a 24 horas. 

Normalmente para que queden marmoleados, es decir con el aspecto una vez pelados como si fueran huevos de mármol, lo que se hace es apretar la cáscara una vez cocida para que se raje pero sin quitarla. Y se vuelven a poner a cocer dos horas más con el agua pero esta vez con el añadido de una cucharadita de café o de té negro. De esa forma por las grietas de la cáscara se cuela el color del café.

Patatas revolconas con torreznos, cocina castellana


Unas buenas patatas revolconas con sus torreznos son un plato de cuchara, castellano y viejo, para días de necesidades y sabores contundentes. El plato tiene dos lecturas, No es lo mismo patatas revolconas con torreznos que torreznos con patatas revolconas. En la cantidad de uno o de otro ingrediente está la madida y el nombre. Yo prefiero las patatas revolconas o patatas meneás. Se les llama en algunas zonas de Castilla o de Extremadura, patatas machaconas o revueltas.

Por una parte cocemos unas patatas peladas con agua y sal, más dos hojas de laurel para darle olor y algo de sabor. Y las machacamos y reservamos. No es necesario hacer un pure total, sino un pure grueso y espeso.

En una sartén freímos unos trozos de panceta del tipo de Soria o Castellana, de la que sirve para hacer torreznos. Pero en poco aceite hasta que se doren y queden crujientes y cortada en trozo pequeños. No son torreznos sino panceta bien tostada. 

Se retiran los torreznos y en el poco aceite y grasa que hay en la sartén añadimos media docena de ajos fileteados  y cuando ya estén dorados en el aceite de oliva y grasa de la panceta le ponemos una cucharada de pimentón dulce (a veces un poco de pimentón picante junto al dulce garantiza más sabor), damos dos vueltas y vertemos todo encima de la patatas hechas puré grueso. Se envuelve todo bien para que se mezcle y cuando ya todo está bien unido de color y sabor se sirve bien caliente y se ponen por encima del plato las torreznos que habíamos frito.

Melones hembra y melones macho. Mejor sabor y dulzura


En Japón los melones viene con sus propias indicaciones para tomarlos en su punto justo de dulzura, aunque algunos dicen que los melones tienen sexo (y puede que sea verdad) y que los melones hembra salen dulces y los melones macho salen más sosos y con menos sabor a melón. Y no es sarcasmo. Otra cosa es que salgan pepinos por no estar en su punto de consumo y estén todavía "verdes".

El caso es que en este melón japonés se indica hay que dejarlo a temperatura ambiente un par de días, y luego refrigerarlo unas horas para que tome la temperatura fresca de la fruta y entonces estará en su punto óptimo de consumo.

¿Les ha picado la curiosidad para saber cómo se distingue si un melón es macho o hembra? Veamos. Sí, hay melones machos y hembras, y estas últimas suelen tener mejor sabor. Para saberlo hay que fijarse en el "culo" del melón, en la zona que estaba más cerca de las raíces, del pedúnculo que unía al melón con su mata. Si tiene en esa zona unos círculos blancos como si fueran estrías, es hembra, además, cuantos más estrías tenga más dulce será. Los machos llevan estas estrías a lo largo de su piel en vez de en círculo.

Estas indicaciones sirven para los melones de España y me explico. El melón que vemos en la imagen lleva toda su piel esas estrías lo que dificulta su diferencia entre tipos de melones. Yo diría que es hembra, pero no entiendo de melones japoneses.