¿Recuperaremos el sabor de la fruta de verdad?


Ya es tiempo de cerezas, de alberjes o albaricoques, de disfrutar de esas frutas de toda la vida que ahora hay que ir buscando en tiendas especiales para que sepan a algo. Yo recuerdo hace unos 35 años, unos alberjes del campo de unos amigos que por su tamaño casi asustaban. Eran como melocotones de los gordos. Y sabrosos siendo tersos. 

Había tantos con una docena de grandes árboles que ni para mermelada se guardaban todos, y nos los regalaban a los amigos por bolsas. De aquellas frutas ya no queda nada, casi ni el recuerdo. 

Nuestros hijos ya no los reconocerán y las nuevas generaciones ni oirán hablar de todas esas frutas con sus sabores auténticos que hemos ido perdiendo. 

Acabo de tomar unas cerezas y unos alberjes de “casi” verdad comprados en una frutería de barrio, traídos de algunos campos de proximidad. Es de lo poco que nos queda. Del auténtico tomate ya, casi nadie sabe lo que es, excepto que tengamos amigos que los sigan plantando.

Sabores de helados artesanales franceses

No es complicado hacer helados en casa, con heladera o con técnicas similares. A veces tenemos dudas con los sabemos pues queremos un producto que no sea el que se vende comercialmente, para eso lo hacemos nosotros. Veamos algunos sabores de helados artesanales de Francia, para ver si nos sirven de copia.

Cerezas negras o rojas

Helado Azul

Plátano Veteado

Barra de chocolate y nuez

Sabor chicle

Fresa búlgara

Café

Caramelo de mantequilla salada

Chocolate

Lavanda

Helado de Licor

Chocolate con menta

Helado de nuez de macadamia

De galleta de mantequilla

Pistacho

Praliné rosa

Regaliz

Helado de ron con uva

Helado de Rosa

Stracciatella

Tiramisu

Vainilla

Yogur

Sopa fría de verduras, como si fuera un gazpacho


Este que vemos es un gazpacho servido en un restaurante francés. Puede que no parezca un gazpacho, y efectivamente, no es un gazpacho. Pero iba en un menú cerrado en la zona de Normandía y es esto lo que nos sirvieron con el nombre de gazpacho español.

La textura no se parecía, el sabor tampoco, pero curiosamente estaba muy bueno. Una sopa fría de verduras. Los brotes de soja o de lentejas, el tamaño de ls verduras picadas en el gazpacho, la falta de espesante natural como la propia miga de pan, la ausencia de aceite de oliva denotaban que era un querer y un no poder. Pero estaba muy bueno.

El gazpacho permite algunas variables, pero no tantas. Así que sí, se puede hacer sopas frías de verduras que NO son gazpacho, y no creo que sea interesante venderlas como gazpacho para disimular. El cilantro, tal vez un exceso de pimiento verde, denotaban la ausencia incluso de una receta escrita para ser copiada. Pero funciona así.