Comida del último día confinado en Tokio


Ayer os puso el desayuno que dan en Tokio a los turistas que confinan en hoteles hasta que deciden con una PCR si no están contagiados de la pandemia. Ahora os dejo la comida que dan un día cualquiera mientras esperas poder salir hacia tu residencia habitual. 

La carne (que no estoy seguro de que la podáis distinguir) era una especie de panceta hervida que, como estaba helada, había formado coágulos de grasa con la salsa y la mayonesa del repollo. Evita que te mueras de hambre, y sobre todo logra que te entren más ganas todavía de salir de allí e irte a tu casa a comerte una pizza, o un simple arroz hervido pero caliente.

Lo que quiero deciros, es que a veces la gastronomía puede ser incluso muy bonita, colorida, y en cambio no ser agradable, pues la temperatura del servicio debe ser siempre el correcto, sea caliente, templado o frío. Pero el correcto para cada plato y servicio.

Rubén desde Tokio.

Desayuno para tiempos de confinamiento por la pandemia


Y ustedes podrían pensar… ¿Y esto qué es? ¿La comida de un avión? No. Es el desayuno en Tokio para las personas que han llegado a Japón desde otros países y tienen que estar confinados hasta que los resultados del PCR salgan positivos o negativos. Pequeñas curiosidades gastronómicas en tiempos de pandemia y de COVID que obliga a defenderse y a estar encerrado al menos unas horas o unos días. Como al final salió negativo, no pudo disfrutar mucho tiempo de tan sabrosa comida de plástico. Me comentan que la repostería estaba buena.

Es tiempo de moras silvestres. Algunos consejos


Es tiempo de moras silvestres, esos pequeños frutos morados casi negros que nos entrega la naturaleza en algunas zonas de España, frutos pequeños, delicados, maravillosos y que hay que recoger con cuidado para no pincharse con las ramas. No sirve de nada recogerlas con rapidez pues te pincharás, lentamente y con la ropa del brazo ya remangada para que no se enganche en los ponchos de la zarza.

Yo os recomiendo que solo se cojan las moras silvestres más gordas, las más negras, y las que se vayan a comer en ese momento. No es una fruta para guardar y es una fruta "para todos" por lo que hay que dejar en el camino para los que vengan detrás de nosotros.

Curiosamente y si tienes un poco bien cuidado el sabor de tu boca, observarás que cada mata de moras silvestres ofrece un ligero sabor distinto a su vecina. Un poco más o menos dulce, ácida, astringente, dura, ligeramente salada incluso dentro de su dulzura. Es una fruta suave para saborear mientras caminas por los bosques.

No recojas nunca esa fruta en las orillas de las carreteras pues estará contaminada de los gases de los vehículos. Hay que adentrarse en los caminos, incluso a veces para tomar las mejores moras silvestres hay que entrar en los bosques de las montañas. Aragón es un lugar excelente para las moras silvestres y para los arañones, y donde hay moras, normalmente hay cerca arañones.

Nachos mexicanos como base de untables o ensaladillas


Los conocidos por todos nosotros como nachos mexicanos son en realidad una base para muchas presentaciones que no siempre aprovechamos del todo. Unos aperitivos como los nachos los solemos tomar untados en salsas de guacamole o picantes, pero no tanto como la base para a modo de pan tostado, recibir por ejemplos humus o cualquier otra preparación de aperitivos, como un poco de ensaladilla rusa, un untable de cangrejo, unos mejillones picantes, una crema de anchoas con mantequilla.

En el caso que vemos arriba es un clásico humus de garbanzos con olivas verdes, con un ligero toque de pimentón algo picante y unos cortes de cebollino para dar frescura y color. Nada más sencillo que esto.

Sopa o caldo de verduras gratis, de aprovechamiento


Cuando veo en la pescadería de un supermercado que alguna persona delante de mi turno de compra solicita que le tiren la cabeza y la raspa de un pescado me entra un dolor en las ingles que me retuerce allí mismo. ¡¡Dios!! ¿qué pensaría la propia merluza si no solo la hubiéramos matado, sino que además su potente cabeza va a la basura por no saber hacer nada con ella?

Los caldos, las sopas, los consomé, los guisos con sabor necesitan entrar más en nuestras mesas, pues son una fuente de líquidos, de sabor, de comida, de ahorro, de minerales tremendamente baratos y fáciles de hacer.

Ahora mismo estoy haciendo una base de caldo para esta noche. En una olla lenta pero podría ser una olla normal, he puesto los desechos (pieles y zonas duras) de dos tomates que he utilizado para unos garbanzos en ensalada, los restos de dos pimientos, el rabo de una cebolla, un trozo de calabacín, el caldo del frasco de cristal de los garbanzos, un puñado pequeño de lentejas secas, un trozo de jamón, unas pastilla de sabor y una zanahoria pelada y cortada a trozos. Nada más que eso.

A la noche decidiré si lo sirvo como un caldo de verduras simplemente colado y rectificado de sal, o si pasaré pasaré algunas verduras como la zanahoria y el calabacín por la batidora y presentaré una crema de verduras con unos tostones de pan frito. O si en cambio al caldo de verduras le añadiré un huevo cocido rallado o unos fideos. Ya lo decidiré luego. la base ha salido gratis.