Es tiempo de moras silvestres. Algunos consejos


Es tiempo de moras silvestres, esos pequeños frutos morados casi negros que nos entrega la naturaleza en algunas zonas de España, frutos pequeños, delicados, maravillosos y que hay que recoger con cuidado para no pincharse con las ramas. No sirve de nada recogerlas con rapidez pues te pincharás, lentamente y con la ropa del brazo ya remangada para que no se enganche en los ponchos de la zarza.

Yo os recomiendo que solo se cojan las moras silvestres más gordas, las más negras, y las que se vayan a comer en ese momento. No es una fruta para guardar y es una fruta "para todos" por lo que hay que dejar en el camino para los que vengan detrás de nosotros.

Curiosamente y si tienes un poco bien cuidado el sabor de tu boca, observarás que cada mata de moras silvestres ofrece un ligero sabor distinto a su vecina. Un poco más o menos dulce, ácida, astringente, dura, ligeramente salada incluso dentro de su dulzura. Es una fruta suave para saborear mientras caminas por los bosques.

No recojas nunca esa fruta en las orillas de las carreteras pues estará contaminada de los gases de los vehículos. Hay que adentrarse en los caminos, incluso a veces para tomar las mejores moras silvestres hay que entrar en los bosques de las montañas. Aragón es un lugar excelente para las moras silvestres y para los arañones, y donde hay moras, normalmente hay cerca arañones.

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